El domingo 23 de agosto quedará para siempre en la historia del Club Atlético Juanicó.
Por primera vez, nuestro club disputó una final de la Copa Nacional de Clubes de OFI. Y pudo hacerlo en casa, ante su gente, en un Estadio Gloria de un Pueblo vestido de gala para vivir una jornada inolvidable.
Pero para que esa imagen fuera posible hubo mucho más que noventa minutos de fútbol.
Desde que se confirmó la posibilidad de disputar la final en Juanicó comenzó una semana de trabajo intenso, con enormes desafíos organizativos y logísticos y muy poco tiempo para resolverlos. Fue necesario coordinar esfuerzos, encontrar soluciones y trabajar en conjunto para que nuestro estadio y nuestra localidad pudieran recibir una fiesta de esta magnitud.
Por eso, más allá del resultado deportivo, desde el Club Atlético Juanicó queremos detenernos especialmente en quienes, desde fuera de nuestra institución, tendieron una mano para hacerlo posible.
Nuestro agradecimiento al Municipio de Juanicó y su alcalde, Dr. Fernando Luquez, al Municipio de Progreso, a la Intendencia de Canelones, a la Dirección de Deportes y a las distintas áreas e instituciones departamentales que estuvieron a disposición durante toda la semana.
Al Comando de la Policía de Canelones y a Milton, encargado del operativo de seguridad, por el trabajo y la coordinación desarrollados para que la jornada pudiera vivirse en un marco de seguridad y organización.
A la Liga Departamental de Fútbol de Canelones, a todas sus instituciones y dirigentes; a todas las áreas de OFI, especialmente a la Confederación del Sur, a los consejeros y a los diferentes actores del fútbol del interior que acompañaron, gestionaron y colaboraron para encontrar respuestas en una semana tan especial.
Nuestro reconocimiento también a Nacional de Nueva Helvecia, que puso a disposición una tribuna móvil para ampliar la infraestructura necesaria para recibir la final. Un gesto que valoramos especialmente y que habla de la solidaridad que también existe entre las instituciones de nuestro querido fútbol del Interior.
Y nuestro agradecimiento a cada autoridad, institución, funcionario, dirigente y colaborador que, desde su lugar, aportó para que Juanicó pudiera vivir su fiesta.
El domingo vimos un estadio lleno, un pueblo movilizado y a nuestro club jugando por primera vez una final del Interior en su propia casa.
Detrás de esa postal hubo días de llamadas, reuniones, gestiones, traslados, permisos, trabajo y muchas personas dispuestas a ayudar.
El Gloria de un Pueblo nació de un esfuerzo colectivo. Y quizás por eso tenía que ser así: su primera final también fue posible entre todos.
A todos, muchas gracias.
Club Atlético Juanicó



